Policía, forzada a buscar justicia en los tribunales

12/2/18 - 12:00 AM
Continúan los casos de agresión de ciudadanos a agentes del orden público. Esta vez se difundió en redes un video en el que la víctima es una policía.

Las escenas de la agresión fueron registradas por videos de celulares de personas que presenciaron la trifulca, y que luego circularon por redes sociales. /Foto Twitter

  • Adiel Bonilla | [email protected].com | @PanamaAmerica                                            

El relajamiento del respeto ciudadano hacia los agentes de la Policía, con violencia pública y agresores que parecieran quedar impunes, ha forzado a que los estamentos de seguridad acudan a los tribunales para reclamar la aplicación de sanciones establecidas en estos casos.'

Proceso
11 de febrero se realizó la audiencia de imputación a las dos mujeres que fueron aprendidas. 
12 de marzo deberán confrontar a la víctima en una audiencia de mediación, en Plaza Edison.

En los últimos meses se han dado varios reportes de agresión verbal, empujones y golpes a unidades del Control de Multitudes, de Operaciones del Tránsito y de la propia Policía.

Esto ha motivado a que la Policía Nacional (PN) y el Ministerio Público (MP) coordinen acciones beligerantes, tratando de enviar un mensaje de persecución a esta conducta irregular.

Esto se evidenció en el más reciente caso de agresión a una agente de la Policía, en un hecho que ocurrió el pasado viernes 9 de febrero, en el sector de San Miguel, corregimiento de Calidonia.

La fémina fue atacada con empujones y golpes propinados por dos mujeres que intentaron evitar que ella aprehendiera a dos menores.

Solo dos días después, ayer, domingo 11 de febrero, se procedió a realizar la audiencia de imputación por "delito de lesiones personales" en contra de las agresoras, las cuales ya habían sido aprehendidas.

Esta acción expedita de la Policía para reclamar el inicio de procesos sancionatorios a quienes agreden a sus agentes, se notó también en la trifulca escenificada por transportistas de turismo, en agosto pasado, cuando protestaban en contra de Uber, en la Avenida Balboa.

Aquel 9 de agosto de 2017, frente a las cámaras de noticieros de televisión, se vieron empujones y golpes de los quejosos en contra de unidades de Control de Multitudes.

Al día siguiente de los hechos, en la tarde del 10 de agosto, el transportista Miguel A. Chiari ya era sometido a una medida cautelar de impedimento de salida del país, al ser señalado como el principal agresor.

Este caso está justo culminando su plazo esta semana, ya que se fijaron seis meses para la investigación en la audiencia de imputación de cargos y aplicación de medida cautelar.

Otra situación más reciente de agresión a policía y acciones de respuesta judicial pronta, se dio en diciembre de 2017.

Un video subido a redes mostraba cuando un ciudadano, bajo los efectos de bebidas alcohólicas, se enfrentó y lanzó golpes a un policía del Tránsito, en pleno Corredor Sur.

Esta vez, el propio director de la Policía, Omar Pinzón, salió a diligenciar el caso y a explicar lo sucedido en los medios de comunicación.

"No voy a permitir que borrachos como el de ayer, un sinvergüenza, vuelvan a agredir a uniformados", mencionó en tono molesto en ese entonces el director de la Policía.

Y a pesar de que las agresiones sí han continuado, la respuesta de las autoridades llevando los casos a los tribunales se mantiene expedita.

En el más reciente hecho ocurrido en San Miguel, el viernes pasado, se mantiene en curso con una solicitud previa entre la víctima y las agresoras.

Pidieron a la juez de garantías que la causa se resuelva por mediación.

De esta forma, las dos imputadas por este incidente quedaron desaprehendidas, pero deberán acudir al centro de mediación en Plaza Edison, en audiencia programada para el próximo 12 de marzo.

En esta fecha, el juez de garantías verificará si se ha llegado a un acuerdo de mediación, y dependiendo de los resultados se determinará si se suspende el proceso o se reactiva la causa. Hasta dos años de cárcel pueden ser sentenciadas las agresoras.