Contaminación

Los reclamos del ambiente

14/1/18 - 12:00 AM
El ambiente reclama el proceder con equilibrio, de no cumplir esta norma oportuna tendremos incompatibilidades y así quedaremos atados a buscar la benéfica estabilidad. No obtenemos ningún lucro talando los bosques, quemando los montes, exterminando las sabanas al igual que las montañas.

  • Fermín Agudo A. | [email protected] |                                             

La cobija protectora que rodea la tierra llamada relieve la hemos calificado con el nombre de ambiente, donde vive el ser humano, plantas y animales, cumpliendo cada uno de ellos sus interesadas funciones específicas. Él es el dueño de todas las riquezas que nos pueden ofrecer comodidades, desempeñando sus fluidas y atinadas tareas oferentes al hombre para su puntual supervivencia. El ser pensante, animales y plantas, el aire y el agua, todos ellos aunados en conjuntos universos, convertirán nuestras vidas en halagüeños placeres y conformidades complacientes de especiales esplendores fulgurantes. De él provienen los alimentos que todos los días llevamos a la mesa, que reintegran luego al organismo reponiendo las energías del desgaste diario. El sol es el hermano mayor del ambiente, él lo irradia con sus esplendores variables de vida, continuando los cotidianos esquemas fascinantes. Para su mejor estudio, el hombre talentoso lo ha estructurado en diversos sectores; aquí en Panamá vivimos en la región Mesoamérica comprendida de México hasta Panamá incluyendo a toda la sección habitada por todas las culturas americanas de procedencia precolombina. Esta riqueza reclama sus bienes que debemos salvaguardarlos, donde el hombre empleando las costumbres depravadas que lo desprotegen de sus tenencias, reclamando el mejor cuidado procedente del predestinado analista ecológico. El corredor Biológico en nuestro país data del año 1997, organizando el enlace entre las áreas protegidas centroamericanas, con ánimos de conservar la región de los bosques en el sector norte del Istmo. Su misión es la de mantener estas zonas como: Chiriquí y Bocas del Toro, parque nacional de Santa Fe en Veraguas y la de Donoso en la provincia de Colón, con atenciones magistrales novedosas alejadas de las manos intrusas que pretenden eliminarlas. Todo el sistema natural se extiende ofreciendo la oportunidad de servirles a los diversos emplazamientos humanos. Las cosechas recibidas de los variados alimentos, la cría de animales domésticos, las frutas y los descollantes métodos de nutrición se afincan en la prosperidad ambiental, he aquí su provecho especial, pero no todos recibimos los conocimientos didácticos de órdenes educativas para tratar bien el sistema con verdaderos hábitos conservadores, sino en las fragrantes dilapidaciones irresponsables de los desperdicios a granel. La principal contaminación estriba en la presencia de cualquier agente ya físico, como químico o biológico a manera de concentrados que comprometen la salud y seguridad poblacional, bien animal o vegetal impidiendo de este modo el libre paso a las propiedades recreativas. El crecimiento de la población interviene en el poder del hombre sobre los recursos naturales como consecuencia de la vida en conjunto modificando considerablemente el medio a nuestro alcance reduciendo en gran medida las comunes necesidades. El ambiente reclama el proceder con equilibrio, de no cumplir esta norma oportuna tendremos incompatibilidades y así quedaremos atados a buscar la benéfica estabilidad. No obtenemos ningún lucro talando los bosques, quemando los montes, exterminando las sabanas al igual que las montañas. Aquí la adición contribuida de cualquier químico, colaborara con su fuente destructiva, presta a cumplir el nefasto desequilibrio. Fuentes conectadas al decaimiento ambiental, las industrias, las petroleras, los vehículos de combustión interna de emisiones físicas y químicas, donde se producen las liberaciones de contaminantes al aire, agua y suelo. Últimamente las áreas protegidas han sido objeto de amenazas porque no cuentan con las debidas protecciones o supervisiones sugeridas, no obstante de existir leyes que establecen los reglamentos cuidadosos que están plasmados, pero son los incuriosos de siempre que no las hacen cumplir.

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