Cambios en el atuendo

13/2/18 - 12:00 AM
En el pasado, los trajes de las reinas eran más sencillos y de lentejuelas, comentan conocedores del tema.

  • Lissette Zorrilla C. | [email protected] | @lzorrillaepasa                                            

Los vestidos que usan las reinas para el Carnaval siempre son un misterio para su tuna, el pueblo e incluso para ellas mismas. Estos causan expectación y representan uno de los elementos clave durante el Carnaval.

Con el transcurrir de los años, estos atuendos han ido evolucionando tanto en colores como en diseños.

Hace 20 años se apreciaban trajes de culecos muy sencillos y livianos, hoy son más elaborados y pesados, señala el diseñador Daniel Cortina.

En el caso de las indumentarias para los paseos nocturnos son también distintos a los que se usaban décadas atrás.

Esta diferencia se percibe no solo por el volumen de plumas, piezas de joyería y derroche de cristales, sino por los elementos tecnológicos como luces led que hacen aún más vistoso y llamativo el vestuario actual.

Las lentejuelas predominaban en los vestidos de antaño, comenta el diseñador con 30 años de experiencia en esta materia Randall Chin.

En la actualidad, las plumas y la pedrería tienen mayor protagonismo.

"Los detalles se complementan con el carro alegórico que es diseñado a juego con el vestuario, cosa que no sucedía antes, pues se usaba un solo carro para los cuatro días", cuenta Cortina.

Por otro lado, Chin agrega, los materiales que se utilizan para la confección de los atuendos pueden ser traídos del exterior, así como también pueden ser adquiridos en Panamá, dependerá del presupuesto de la reina.

"No porque los materiales se compren en Panamá el vestido va a ser menos vistoso", puntualiza.

Valor

Más allá de la belleza que muestran a simple vista estos atuendos, los vestidos tienen un gran valor sentimental para quienes lo portan, así lo explica Rosario Mayela, reina de Calle Arriba de Las Tablas 2016.

"Subirme al carro alegórico y usar esos espectaculares disfraces, paseándome por el Parque Porras, era un sueño hecho realidad", explicó Rosario.

Esta era justamente la parte que más anhelaba vivir la reina de Calle Arriba.

"Me causaba ansiedad ver realmente lo que yo iba a usar, porque solo me los entallaban por partes y nunca podía ver a ciencia cierta cómo iba a estar vestida", comparte.

Randall Chin explica que los vestidos y su temática son elegidos por un comité que se encarga de evaluar a la reina.

"El vestido de la reina se tiene que hacer de acuerdo a la silueta, el porte y el tipo de piel que tenga", comenta.