Transexuales no son enfermos mentales

20/6/18 - 12:00 AM
No existe tratamiento psicológico que haga cambiar a una persona los sentimientos que tenga hacia su cuerpo en cuestión de sexualidad. Sí lo hay para sobrellevar la situación.

En Panamá no se tiene una cifra oficial de cuántas personas transexuales hay. /Foto: Archivo

  • Yaissel Urieta Moreno | [email protected] | @yai_urieta                                            

Que la transexualidad ya no sea considerada como una enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud "es un logro", así lo dio a conocer la primera transexual panameña, Candy Pamela.'

Claves

CIE-11 La nueva clasificación de la OMS.

Pamela, quien le ganó la batalla legal al Tribunal Electoral al lograr cambiarse legalmente el género y nombre, apuesta para que más cosas buenas lleguen a la comunidad transexual.

"Sí es un logro muy grande, ya no nos verán como personas o bichos raros, sino como parte de la sociedad, que no estamos enfermos y podemos contribuir con un mejor Panamá", destacó la empresaria panameña.

Y es que la nueva Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la OMS causó revuelo con las decisiones tomadas.

En el reporte de la clasificación se leía "que clasificar el transgénero como enfermedad mental puede causar un enorme estigma para las personas transgénero, pero sigue habiendo necesidades importantes de atención médica que pueden satisfacerse mejor si la condición está codificada bajo el ICD".

En referencia a eso, Pamela mostró su felicidad al explicar que con este cambio de mentalidad, las personas transgénero, a futuro, podrán tener acceso a tratamiento de hormonas y operaciones quirúrgicas que necesitan.

"Muchas sufren de depresión, tensión, discriminación", destacó.

Problemas

Actualmente, la población transgénero lucha por ser aceptada en la sociedad sin perjuicios ni discriminación, pero el camino no es fácil.

"Podemos darle a entender a la sociedad que nosotras no somos personas que tenemos un trastorno mental o somos personas enfermas".

Según Candy, el dedo que siempre ha señalado a los trans es el de los problemas mentales, por lo que hoy su felicidad es genuina y un aliciente.

Pero no todo es color de rosa, ella asegura que aún hay mucho camino que recorrer en temas legales e identidad, ya que la transexualidad no se adquiere o se aprende, se nace con ella.

"Eso se abarca desde los 3 años, el niño siente el género impuesto, a diferencia de la orientación sexual, que se va adquiriendo a los 11 años de edad, al igual que la expresión de género", sentenció la joven, que no dejará de ser líder trans.